sábado, junio 04, 2005

PERU: La ignorancia del Tribunal Constitucional

El Tribunal Constitucional peruano (TC) acaba de dictar una sentencia absurda y preocupante. Desconociendo el derecho a la libre contratación, ha ordenado que se reponga en su puesto de trabajo a una persona que fue despedida por haber incumplido con el pago de deudas que tenía con otra persona. Esta sentencia, ya de por sí preocupante porque interfiere en la libertad de contratación, es sin embargo menor ante una nota de prensa que acompaña a la sentencia, donde se exhorta al parlamento a adecuar la legislación peruana para “eliminar los intereses leoninos en el uso de tarjetas de crédito, banca de consumo y préstamos dinerarios.” Esta opinión ha sido ampliamente criticada por los entendidos en la materia por considerarla perjudicial para el sistema financiero (entre otras razones por que nadie sabe a ciencia cierta cómo definir el interés usurero).

El TC ha pensado seguramente que su fallo sería “popular”, porque en efecto existen muchas personas en el Perú que pagan tasas de interés altísimas por sus créditos. Pero el TC no ha considerado dos cosas fundamentales: 1) La razón por la cual esos créditos son “caros”, y 2) el hecho que se trata de transacciones voluntarias en las que las partes aceptan libremente determinadas condiciones, entre las cuales están las tasas de interés de los préstamos. (como sostiene COMEXPERU, la sentencia del TC es como pretender abolir la ley de la oferta y la demanda)

Sobre lo primero no voy a entrar en mayores detalles. Simplemente diré que cuando una persona cualquiera presta dinero, está dejando de utilizar ese dinero para otros usos que podrían ser de igual o mayor provecho para ella (un viaje de lujo, un yate, por ejemplo). Por esa razón se cobra un interés, que es la retribución económica por el uso del dinero - por dejar de consumir en el presente. Pero al prestar dinero existe también la posibilidad que el cliente no devuelva el crédito, lo que genera un riesgo. Un cliente desconocido que pida un préstamo será visto como “riesgoso” precisamente porque el banco desconoce sus antecedentes. El banco podrá rechazarle el préstamo si lo juzga conveniente, o se lo concederá pero a cambio de una tasa de interés más alta. ¿Por qué la tasa tiene que ser más alta? Porque ante la posibilidad que el cliente incumpla con los pagos, una tasa más alta permite al banco recuperar más rápidamente el capital y con mayor probabilidad. Las tasas de interés "usureras" son el resultado de la falta de información que hay sobre muchos deudores.

Si el TC va a prohibir que se fijen libremente las tasas de interés, entonces lo único que podrán hacer los bancos es no prestar a los clientes riesgosos. Es así de simple: habrán menos créditos para los más pobres. ¿Quién se perjudica con esta medida? Todos, pero especialmente aquellos que por no tener un historial crediticio o carecer de garantías específicas, ya no tendrán acceso a los créditos bancarios. ¿No es mejor un préstamo caro a un préstamo inexistente?

Lo segundo que olvida el TC peruano es el tema de la libertad de contratos. Prohibir que los bancos ofrezcan tasas de interés "altas" es como prohibir que las personas puedan vender sus autos a más de un cierto precio, solo por favorecer a quienes pretendan comprarlos - supuestamente “la mayoría.” Esto un gran absurdo. Si yo vendo mi auto gastado en más de 100 mil dólares es porque alguien voluntariamente acepta mis condiciones, no porque yo se las imponga. (algo especial tendría mi auto si hay alguien que quiere pagar por él tan exorbitante precio) Igual ocurre con los préstamos bancarios: las personas aceptan o rechazan las condiciones de los bancos. Pero la aceptación es un compromiso a pagar y debe ser responsabilidad del estado velar porque se cumplan dichos pactos. En eso consiste la libertad económica.

Creer que ello perjudica a los más pobres es un grave error. De allí surge esa frondosa legislación “social” que limita el derecho de propiedad y que perpetúa la condición de pobreza de las mayorías. Cualquiera que haya visitado el Perú se dará cuenta de lo que digo – la pobreza es enorme. Pero para combatirla tenemos que combatir esa mezcla de ignorancia y sentimentalismo que se manifiesta en resoluciones como esta que comento, y que en política son totalmente estériles, pues en la práctica por querer "regalar" riqueza ajena a los más pobres, solo se consigue perpetuar su condición y hacer más ricos a los ricos. Como decía Milton Friedman “Una sociedad que pone la igualdad por encima de la libertad acabará sin igualdad ni libertad.”

La solución al problema de los créditos caros no consiste en promover el intervencionismo estatal en los contratos privados ni fomentar la cultura del no pago. Mejor sería crear una cultura de confianza mutua fomentando una adecuada información, promoviendo una mayor responsabilidad de parte los clientes (pagando puntualmente sus créditos) y fortaleciendo - no debilitando - los derechos de propiedad. Aunque tal vez el TC no haya reparado en el Perú la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), que supervisa a los bancos, es la mejor catalogada en América Latina. No obstante si hay que cambiar leyes, pues en buenahora. Pero que no sea el TC el que cometa el error de opinar sobre temas que desconoce, solo por consideraciones puramente ideológicas (o afánes políticos de sus miembros). Ojalá que el Congreso peruano no haga caso a esta ridícula exhortación del TC. (Recomiendo leer este artículo del economista Eduardo Morón).

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Who can help me with .httpaccess ?
where i can fined full information about .httpaccess file syntaxis?

febrero 07, 2007 5:58 a. m.  

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